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Ignifugación en hoteles y edificios de pública concurrencia: qué exige el CTE

Sección de un hotel con las habitaciones, plantas, zonas de servicio y núcleo de escalera compartimentados como sectores de incendio

En un hotel hay una circunstancia que no se da en ninguna nave ni en ninguna oficina: la gente duerme. No conoce el edificio, no sabe dónde está la segunda salida y tarda minutos en reaccionar. Por eso la normativa española trata a los hoteles con una exigencia particular, y por eso la protección pasiva —la que actúa sin que nadie la accione— es la capa que sostiene todo lo demás.

Esta guía explica qué uso le asigna el CTE a un hotel (que no es el que casi todo el mundo cree), qué exige en sectorización, estructura y revestimientos, dónde se pierde la compartimentación en la práctica y cómo se ejecuta la obra sin cerrar el establecimiento.

En 30 segundos: un hotel es uso Residencial Público en el CTE, no «pública concurrencia» —son dos usos distintos con exigencias distintas—. Las claves son la sectorización (que el fuego no salte de una habitación al pasillo ni entre plantas), la resistencia al fuego de la estructura, que sube con la altura de evacuación del edificio, y la reacción al fuego de revestimientos y textiles en pasillos y escaleras. Donde más falla la compartimentación en un hotel real es en los falsos techos y los patinillos de instalaciones.

Un hotel no es «pública concurrencia»: son dos usos distintos

Es la primera confusión que conviene deshacer, porque cambia lo que te van a exigir.

El CTE DB-SI clasifica los edificios por uso previsto, y asigna a cada uso sus propias exigencias. Un hotel, un hostal o un apartamento turístico son Residencial Público. Un cine, un teatro, una discoteca, un restaurante, un gimnasio o un museo son Pública Concurrencia.

La diferencia de fondo es el estado de los ocupantes. En pública concurrencia hay mucha gente a la vez, pero está despierta y suele haber personal que dirige la evacuación. En residencial público hay menos gente, pero duerme, está sola en una habitación cerrada y no conoce el edificio. Eso alarga muchísimo el tiempo de detección y de reacción, y es la razón de que la compartimentación entre habitaciones y pasillos sea tan importante.

Sección de un hotel con las habitaciones, plantas, zonas de servicio y núcleo de escalera compartimentados como sectores de incendio
Cada habitación, cada planta y cada zona de servicio funcionan como compartimentos independientes, con el núcleo de escalera protegido recorriendo el edificio en vertical.

En la práctica, muchos hoteles son edificios de uso mixto: habitaciones (residencial público), un restaurante y un salón de eventos (pública concurrencia), un aparcamiento en el sótano, y un spa o un gimnasio. Cada zona arrastra sus propias exigencias, y las zonas de usos distintos deben separarse entre sí como sectores de incendio. Ahí está buena parte del trabajo real.

Qué exige el CTE en un hotel

Sectorización: que el fuego no salte de la habitación al pasillo

El principio es contener el incendio donde empieza. En un hotel eso significa dos cosas: que cada habitación aguante lo suficiente para que sus ocupantes salgan y para que el resto del pasillo no se vea afectado, y que las plantas estén compartimentadas entre sí para que el fuego no suba.

El CTE limita la superficie máxima de cada sector de incendio según el uso, y fija la resistencia al fuego de los elementos que separan sectores. Las zonas de uso distinto —el restaurante, el aparcamiento, el spa— se separan del resto con sus propios elementos. Lo desarrollamos en la guía de sectorización de incendios.

La estructura: cuanta más altura, más resistencia

Los pilares, las vigas y los forjados deben mantener su capacidad portante durante un tiempo determinado, y en residencial público ese tiempo crece con la altura de evacuación del edificio. Un hotel de tres plantas no tiene la misma exigencia que una torre de veinte: cuanto más alto, más tarda la evacuación y más tiene que aguantar la estructura. Las plantas bajo rasante suelen llevar la exigencia más alta del edificio.

Comparativa entre pintura intumescente en estructura vista de zona noble y mortero proyectado en estructura oculta sobre falso techo
Misma estructura, dos soluciones. En zonas nobles, pintura intumescente: capa fina que conserva el perfil y admite acabado decorativo. Sobre falso techo, mortero proyectado: más grueso y más económico, sin exigencia estética.

Cómo se consigue depende del material y de si la estructura queda vista:

  • Estructura metálica vista en zonas nobles: pintura intumescente, que mantiene la forma del perfil y admite acabado decorativo.
  • Estructura oculta sobre falso techo o en zonas de servicio: mortero proyectado, más económico y más rápido, sin exigencia estética.
  • Estructura de hormigón: no arde, pero con el calor puede desprenderse el recubrimiento que protege la armadura; según el grado exigido puede necesitar refuerzo.

Si las siglas R, EI y REI no te resultan familiares, están explicadas en la guía sobre RF-30, RF-60 y RF-90 y su equivalencia REI.

Escaleras y recorridos de evacuación

En un hotel la escalera no es solo un paso: es el refugio. El CTE exige que las escaleras de evacuación estén protegidas —y en edificios altos, especialmente protegidas con vestíbulos de independencia—, de modo que se mantengan libres de humo mientras la gente baja. Cualquier hueco sin sellar que comunique la escalera con el resto del edificio compromete esa función.

Reacción al fuego: revestimientos, textiles y decoración

Aquí es donde más proyectos de hotel suspenden, y casi nunca por la estructura.

La reacción al fuego mide cómo se comporta un material: si arde, cuánto humo genera y si gotea. Se expresa con las Euroclases (A1, A2, B, C…). El CTE es más exigente en los recorridos de evacuación —pasillos y escaleras— que en el interior de las habitaciones, precisamente porque son la vía de salida.

Y en un hotel hay mucho material decorativo: paneles de madera en pasillos, moqueta, cortinas, tapizados, falsos techos ornamentales, revestimientos de recepción. Un proyecto de interiorismo precioso puede ser inviable si los materiales no alcanzan la clase exigida en la zona donde se instalan. Conviene comprobarlo antes de comprar, no después.

Los edificios de gran altura

Cuando la altura de evacuación supera ciertos umbrales, las exigencias dan un salto: más resistencia en la estructura, escaleras especialmente protegidas, y en fachada aparece un problema añadido, la propagación exterior. El fuego que sale por una ventana puede entrar por la de la planta superior.

Sección de la fachada de un hotel con la propagación exterior del fuego entre ventanas interrumpida por una franja cortafuegos
El fuego que sale por una ventana asciende por la fachada y puede entrar por la planta superior. La franja cortafuegos sobre estructura independiente interrumpe ese recorrido.

Ahí entran las franjas cortafuegos y, en fachadas y encuentros entre plantas o sectores, las franjas perimetrales sobre estructura independiente. Es un trabajo poco visible y determinante: decide si un incendio queda en una habitación o se convierte en un incendio de fachada.

Dónde se pierde la sectorización en un hotel real

Sobre plano, casi todos los hoteles cumplen. El problema aparece en lo que no se ve, y siempre en los mismos tres sitios:

Falso techo de un pasillo de hotel con conductos, tuberías y bandejas de cables cruzando un tabique con los pasos sellados
El falso techo del pasillo es la autopista de instalaciones del hotel. Cada conducto, tubería o bandeja que atraviesa un tabique abre un hueco que hay que sellar para que la compartimentación siga existiendo.

Los falsos techos de los pasillos. Es la autopista de instalaciones del hotel: fontanería, climatización, electricidad, voz y datos, todo corre por ahí. Cada vez que un tubo o un cable atraviesa el tabique que separa un sector, abre un hueco. Si esos huecos no se sellan, el tabique deja de compartimentar aunque esté perfectamente construido. Los sellados cortafuegos restituyen esa resistencia; lo explicamos en qué son los sellados cortafuegos.

Los patinillos verticales. Los conductos que suben de planta en planta son la vía más directa para que el humo alcance todo el edificio. Cada paso de forjado debe quedar restituido.

Las reformas parciales acumuladas. Un hotel se reforma por partes: este año la planta tercera, el año siguiente la recepción, luego se cambia el sistema de climatización. Cada intervención perfora sectores, y si nadie los restituye al terminar, el hotel va perdiendo compartimentación reforma a reforma sin que ningún plano lo refleje.

Cocina, lavandería y salas de máquinas

El CTE considera locales de riesgo especial a determinados espacios de servicio, con un nivel —bajo, medio o alto— que depende de su tamaño y de su actividad. En un hotel son casi siempre los mismos: la cocina según su potencia instalada, la lavandería, la sala de calderas, los cuartos de máquinas y los almacenes.

Cada uno arrastra su propia resistencia al fuego, su acceso protegido y, en varios casos, un vestíbulo de independencia. Y la cocina añade el asunto del conducto de extracción: atraviesa el edificio arrastrando grasa, y en los tramos que cruzan otros sectores hay que protegerlo, por ejemplo con proyección de mortero sobre el conducto.

La reforma es el momento (y la temporada baja, la ventana)

Dos ideas prácticas que valen más que cualquier tabla.

La primera: el momento natural para poner al día la protección pasiva es la reforma. Cuando ya vas a levantar falsos techos, abrir tabiques y tocar instalaciones, el coste marginal de sellar pasos, ignifugar la estructura accesible y rehacer la sectorización es una fracción de lo que cuesta hacerlo después. Hacerlo aparte significa volver a desmontar lo que acabas de montar.

La segunda: en hoteles de temporada la ventana de obra es corta y no se mueve. En la Costa Blanca eso significa trabajar entre noviembre y marzo, con fecha de entrega inamovible porque las reservas ya están hechas. Planificarlo con meses de antelación no es exceso de celo: es la diferencia entre acabar y no acabar. Si el hotel no puede cerrar, se trabaja por plantas o por alas, sectorizando la zona en obra y coordinando con dirección para que no coincida con ocupación alta.

Trabajamos habitualmente en zona hotelera: puedes ver nuestra cobertura en ignifugados en Benidorm.

Qué ejecutamos en un hotel

  • Ignifugación de estructura metálica u hormigón, con pintura intumescente en zonas vistas y mortero proyectado en zonas ocultas.
  • Sellado de pasos de instalaciones en falsos techos, patinillos y encuentros con escaleras.
  • Sectorización entre habitaciones, pasillos, plantas y zonas de uso distinto.
  • Protección de conductos de extracción y ventilación.
  • Franjas cortafuegos en fachadas, medianeras y encuentros entre sectores.
  • Aislamiento térmico y acústico proyectado: no es protección contra incendios, pero en un hotel el ruido entre habitaciones es un problema de reputación, y aprovechar la misma obra sale mucho más barato. Lo vemos en aislamientos térmicos y acústicos.
  • Certificado por unidad ejecutada de cada actuación, que es lo que necesitáis para la licencia, para una inspección y para el seguro. Qué debe contener está en la guía sobre cuándo se necesita un certificado de ignifugación.

Preguntas frecuentes

¿Se puede ignifugar un hotel sin cerrarlo?

Sí, y es lo habitual. Se trabaja por plantas o por alas, sectorizando la zona en obra para aislarla del resto y coordinando con dirección los horarios de mayor ruido. Lo que no se puede es hacerlo con ocupación alta en la zona intervenida.

Mi hotel es de los años 80, ¿tengo que adaptarlo a la normativa actual?

Un edificio existente no se adapta automáticamente a cada cambio normativo, pero sí debe mantener las condiciones con las que se autorizó. Cualquier reforma, cambio de uso o ampliación activa las exigencias vigentes para la parte afectada, y en la práctica es en las reformas donde se pone al día.

¿Qué pasa con las cortinas, la moqueta y el mobiliario?

Están sujetos a exigencias de reacción al fuego, más estrictas en pasillos y escaleras que dentro de las habitaciones. Conviene verificar la clase de cada material con su documentación antes de comprarlo: cambiarlo después es tirar el dinero dos veces.

¿La estructura de hormigón de un hotel también necesita protección?

Puede necesitarla. El hormigón no arde, pero con el calor puede desprenderse el recubrimiento que protege la armadura y, expuesta, esta pierde resistencia. Depende del grado exigido, del canto del elemento y de su estado.

¿Cuánto dura la ignifugación? ¿Hay que repetirla?

Bien aplicada y sin agresiones mecánicas, es una protección de larga vida. Lo que sí hay que hacer es conservarla: revisarla tras cada reforma, reparar los daños puntuales y comprobar que las intervenciones posteriores no han perforado sectores sin restituirlos.

¿Y un apartamento turístico o un hostal?

Se rigen por el mismo uso, Residencial Público, aunque la escala y la altura cambian las exigencias concretas. Un hostal de dos plantas y una torre de veinte no comparten requisitos, pero sí el principio: compartimentar y proteger la estructura y la escalera.

¿Tienes un hotel o un edificio de pública concurrencia?

Trabajamos con hoteles, cadenas y edificios de pública concurrencia en protección pasiva contra incendios: ignifugación de estructura, sectorización, sellados, protección de conductos y franjas cortafuegos, con certificado por unidad ejecutada y planificación adaptada a la temporada.

Envíanos el plano o la memoria del proyecto y te preparamos una valoración por partidas en 24 horas, con las fases de ejecución ajustadas a tu calendario de ocupación. Solicitar presupuesto.

Trabajamos con hoteles y edificios de pública concurrencia en toda España, también en Valladolid y en Albacete.

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