Los sellados cortafuegos son un componente esencial de la protección pasiva contra incendios. Consisten en obturar huecos y pasos de instalaciones (tuberías, cables, conductos de ventilación) a través de elementos de sectorización (muros y forjados cortafuegos), así como las juntas de dilatación.
Para ello se utilizan diversos materiales y sistemas, como masillas intumescentes, espumas, collarines, almohadillas o ladrillos intumescentes.
Un sellado correcto garantiza que la resistencia al fuego del elemento atravesado se mantenga, impidiendo la propagación del fuego, el humo y los gases tóxicos a otros sectores de incendio.
Es crucial para la seguridad de los ocupantes y la integridad del edificio.


Cada proyecto requiere máxima precisión. Así garantizamos un servicio seguro, certificado y adaptado a cada obra.
Revisamos planos, memorias y normativa aplicable para definir el sistema ignífugo más adecuado.
Elaboramos la propuesta económica con detalle de los tratamientos, tiempos de ejecución y certificación incluida.
Aplicamos el sistema con personal especializado, supervisión técnica y emisión de certificados EI finales.