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Protección pasiva contra incendios: qué es, sistemas y normativa 2026

Pintura intumescente ignifugante

La protección pasiva contra incendios (PPCI) es el conjunto de sistemas y materiales integrados en la propia construcción que confinan el fuego en su zona de origen y mantienen en pie la estructura durante un número determinado de minutos, sin necesidad de que nadie ni nada los active. La forman la sectorización, los morteros y pinturas ignífugas sobre la estructura, los sellados cortafuegos, las franjas y las puertas resistentes al fuego. La exigen el CTE DB-SI en edificación y el RSCIEI, que desde mayo de 2025 es el aprobado por el Real Decreto 164/2025, en establecimientos industriales. En Ignifugados Armero, aplicadores con sede en Ibi (Alicante) y obra en toda España, la ejecutamos y la certificamos con los espesores realmente medidos.

Esta guía explica qué es, qué sistemas la componen y cuál se usa en cada caso, en qué se diferencia de la protección activa, qué resistencia al fuego exige hoy la normativa y cómo se justifica ante una inspección. Está actualizada al reglamento de incendios en establecimientos industriales que entró en vigor el 10 de mayo de 2025, que derogó al anterior y que muchas guías del sector todavía no recogen.

Qué es la protección pasiva contra incendios

Un incendio no se gana apagándolo: se gana ganando tiempo. Tiempo para que las personas salgan, para que los bomberos entren y para que el edificio no se venga abajo mientras tanto. La protección pasiva compra ese tiempo sin depender de la electricidad, de un sensor ni de que alguien reaccione: está incorporada a los muros, a los forjados, a la estructura y a los pasos de instalaciones desde que se ejecuta la obra.

Sus tres objetivos, por orden de importancia, son:

  1. Proteger la evacuación. Mantener libres de humo y llamas los pasillos, las escaleras y las salidas el tiempo necesario para que todos los ocupantes salgan.
  2. Evitar el colapso de la estructura. El acero pierde la mitad de su capacidad portante alrededor de los 550 °C, una temperatura que un incendio alcanza en minutos. Ignifugar la estructura metálica retrasa ese punto hasta el tiempo exigido.
  3. Limitar los daños. Confinar el fuego en un compartimento evita que una incidencia en una zona se lleve por delante toda la instalación, la maquinaria y el stock.

Protección pasiva y protección activa: en qué se diferencian

Comparativa entre protección pasiva y protección activa contra incendios
La pasiva confina y sostiene; la activa detecta y extingue. Un edificio seguro necesita las dos.

La seguridad contra incendios de cualquier edificio se apoya en dos patas complementarias. La protección pasiva es todo lo que actúa por el simple hecho de estar ahí. La protección activa es todo lo que necesita activarse —de forma manual o automática— para detectar, avisar o extinguir. Son los sistemas activos de detección, BIE y rociadores: detectores, pulsadores, bocas de incendio equipadas, extintores y sistemas fijos de extinción.

Protección pasivaProtección activa
Cómo actúaPermanentemente, sin activación ni energíaRequiere detección o accionamiento
Qué haceConfina el fuego y sostiene la estructuraDetecta, avisa y extingue
Dónde estáIntegrada en muros, forjados, estructura y pasos de instalacionesInstalada como equipos y redes
Cuándo se ejecutaDurante la obra o en una reforma estructuralComo instalación, y se mantiene periódicamente
MantenimientoBajo; revisión tras cada reforma que perfore un sectorAlto; revisiones reglamentarias con periodicidad fijada
EjemplosMortero y pintura ignífuga, sectorización, sellados, puertas EIDetectores, BIE, rociadores, extintores, alarma
Norma que la regulaCTE DB-SI y RSCIEI (RD 164/2025)RIPCI, además del CTE DB-SI y el RSCIEI
Diferencias entre protección pasiva y protección activa contra incendios.

En la práctica no se elige entre una y otra: la normativa exige ambas y cada una cubre el punto ciego de la contraria. Un rociador puede fallar o quedarse sin presión; un muro EI 120 no falla mientras nadie lo perfore. A la inversa, un muro no avisa a nadie ni apaga nada. Si buscas cómo se decide cada una en un proyecto concreto, lo desarrollamos con casos reales en cuándo se aplica cada medida según el tipo de edificio.

Los sistemas de protección pasiva, uno a uno

No existe un sistema universal: la elección depende del soporte, del tiempo de resistencia exigido y de si la superficie queda vista.

Pintura intumescente

Pilar metálico protegido con pintura intumescente en una nave industrial
La pintura intumescente mantiene el acero a la vista y se expande hasta 50 veces con el calor.

Es la solución cuando la estructura metálica queda vista. La pintura intumescente se comporta como una pintura normal hasta que el calor la activa: entonces reacciona y genera una espuma carbonosa que multiplica su espesor y aísla el perfil. Se aplica por capas cuyo espesor se calcula perfil a perfil según su factor de forma (masividad) y el tiempo exigido: habitualmente R 30, R 60, R 90 o R 120. Es el sistema más caro por metro cuadrado, pero el único que respeta la estética del acero. Lo aplicamos como servicio de pintura intumescente certificada.

Mortero de perlita y vermiculita

Operario proyectando mortero ignífugo sobre la estructura de una nave
El mortero proyectado es la opción más económica cuando la estructura no queda vista.

El mortero de perlita y vermiculita se proyecta directamente sobre vigas, pilares, forjados y chapa colaborante. Alcanza tiempos altos de resistencia con un coste por metro cuadrado muy inferior al de la pintura, a cambio de un acabado rugoso. Es el sistema estándar en naves industriales, aparcamientos y falsos techos, es decir, allí donde nadie va a mirar la estructura.

Mortero y paneles de lana de roca

El mortero de lana de roca y los paneles rígidos de la misma familia protegen estructura, conductos de ventilación, cerramientos y medianeras. Su ventaja es que suman resistencia al fuego, aislamiento térmico y absorción acústica en la misma intervención, algo que interesa especialmente en cubiertas y en separaciones entre naves.

Pintura ablativa

Diseñada para bandejas de cables y conductos eléctricos. No se expande: se consume de forma controlada absorbiendo energía y liberando vapor de agua, lo que mantiene el cable por debajo de su temperatura crítica y evita que el propio cableado se convierta en la autopista por la que el fuego recorre el edificio.

Sellados cortafuegos

Los sellados cortafuegos restituyen la resistencia al fuego allí donde una instalación atraviesa un muro o un forjado: cables, bandejas, tuberías, conductos y juntas de dilatación. Se ejecutan con morteros, paneles, masillas y collarines intumescentes certificados. Son, con diferencia, el punto que más se incumple en obra. Nuestro servicio de sellados EI cubre tanto obra nueva como subsanación de deficiencias detectadas en inspección.

Franjas y barreras cortafuegos

Las franjas cortafuegos son bandas resistentes al fuego ejecutadas en fachadas, cubiertas y medianeras para impedir que el incendio salte de un sector a otro por el exterior del edificio. Es un recorrido que se pasa por alto con frecuencia y que la normativa industrial regula de forma expresa.

Puertas, compuertas y elementos EI

Puertas cortafuegos con cierre automático, compuertas en conductos de climatización y tabiquerías EI cierran el perímetro del sector. Una puerta cortafuegos calzada con una cuña —la imagen más común en cualquier nave— anula por sí sola toda la compartimentación que la rodea.

La sectorización: la columna vertebral de todo el sistema

Muro resistente al fuego separando dos sectores de incendio
Un sector solo aguanta si aguantan todos sus límites: muros, forjados, puertas y pasos de instalaciones.

Todos los sistemas anteriores existen para sostener una misma idea: dividir el edificio en compartimentos estancos al fuego, llamados sectores de incendio, de modo que un incendio en uno de ellos no alcance al resto durante el tiempo exigido. La normativa fija dos cosas para cada sector: cuánta superficie puede tener y qué resistencia al fuego deben alcanzar los elementos que lo delimitan.

Un sector solo funciona si funcionan todos sus límites a la vez. Es una cadena, y el eslabón que se rompe casi siempre es el mismo: un paso de cables sin sellar en un muro EI 120 perfectamente ejecutado. Desarrollamos el cálculo de superficies, las tablas del reglamento y los errores de obra más frecuentes en la guía de sectorización de incendios y sus sectores máximos.

Cómo se lee la resistencia al fuego: R, E e I

Toda la protección pasiva se mide con el mismo lenguaje, definido en la norma UNE-EN 13501-2. Tres letras y un número de minutos:

  • R — capacidad portante. El elemento sigue aguantando su carga. Es lo que se exige a pilares, vigas y forjados, y por tanto lo que persigue la ignifugación de estructura.
  • E — integridad. El elemento no deja pasar llamas ni gases calientes a la cara no expuesta.
  • I — aislamiento térmico. El elemento no transmite al otro lado un calor capaz de provocar la ignición de lo que haya allí.

El número son siempre minutos. Así, R 90 es un pilar que aguanta noventa minutos, EI 120 es un muro estanco y aislante durante dos horas, y REI 180 es un elemento que además de separar, sostiene. La antigua nomenclatura RF sigue apareciendo en proyectos y presupuestos: la equivalencia está en la guía de RF-30, RF-60 y RF-90.

Qué exige la normativa en 2026

En España conviven dos marcos, y el que aplica depende del uso del edificio, no de su aspecto.

Edificación: CTE DB-SI

El Documento Básico SI del Código Técnico de la Edificación regula viviendas, oficinas, comercios, hoteles, hospitales, aparcamientos y pública concurrencia. Define la superficie máxima de cada sector, la resistencia al fuego de los elementos separadores —de forma general entre EI 60 y EI 120 según uso y altura de evacuación— y la resistencia exigible a la estructura. Desde 2025 incorpora además el uso Almacén, con una regla específica: los establecimientos de alquiler de trasteros se clasifican como riesgo intrínseco medio nivel 5 si almacenan hasta 3 metros de altura, y como riesgo alto si superan esa altura.

Industria: el nuevo RSCIEI (RD 164/2025)

Naves, almacenes y talleres se rigen por el Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales. Desde el 10 de mayo de 2025 el vigente es el aprobado por el Real Decreto 164/2025, de 4 de marzo (BOE-A-2025-7190), que derogó de forma expresa el anterior RD 2267/2004. Aquí lo exigible se calcula cruzando dos variables:

  • La configuración del edificio: AV y AH (el establecimiento ocupa parte de un edificio compartido, separado en vertical o en horizontal), B (edificio propio adyacente o a 3 m o menos de otro establecimiento), C (edificio propio a más de 3 m) y D (espacio abierto).
  • El nivel de riesgo intrínseco, de 1 a 8, que se obtiene de la densidad de carga de fuego ponderada y corregida del sector: bajo (niveles 1-2), medio (3-5) y alto (6-8).

De ese cruce sale la resistencia al fuego mínima de la estructura portante, que es exactamente lo que determina el espesor de mortero o de pintura que hay que aplicar. Estos son los valores para plantas sobre rasante, el caso normal en una nave:

Nivel de riesgoTipo AVTipo AHTipo BTipo C
Bajo (1-2)R 90R 90R 60R 30
Medio (3-5)R 120R 120R 90R 60
Alto (6-8)No admitido*R 180R 120R 90
Resistencia al fuego mínima de los elementos estructurales portantes en planta sobre rasante. Tabla 2.5.1 del anexo II del RSCIEI (RD 164/2025). En planta bajo rasante los valores son mayores. *El riesgo alto en configuración AV solo se admite en los supuestos tasados de la nota 5 de la tabla 2.1.1.

Cuando el elemento estructural es además separador de sectores, se le exige la REI correspondiente: capacidad portante y compartimentación a la vez.

Qué cambió en mayo de 2025

Los cuatro cambios que más afectan a la protección pasiva:

  • Las configuraciones ya no son A, B y C. El antiguo tipo A se desdobla en AV y AH según si la separación con el establecimiento vecino es vertical u horizontal, y cada uno tiene exigencias distintas.
  • Nuevas tablas de superficie máxima de sector y de resistencia estructural, con los niveles de riesgo desglosados de 1 a 8 en lugar de agrupados en bajo, medio y alto.
  • La protección pasiva entra en la inspección periódica. El artículo 13 obliga a una inspección por organismo de control habilitado al menos cada cinco años, y su apartado 2.d) exige comprobar expresamente que los requisitos constructivos de protección pasiva están en correcto estado. Es la primera vez que un reglamento industrial lo pide de forma explícita: hasta ahora se revisaban los extintores, no los sellados.
  • Régimen transitorio. Los establecimientos en funcionamiento antes del 10 de mayo de 2025 no tienen que rehacer sus requisitos constructivos, pero sí les aplican desde el primer momento las obligaciones de mantenimiento, inspección y el régimen sancionador.

La consecuencia práctica es directa: una nave que pasó su licencia hace ocho años y que arrastra sellados improvisados o puertas cortafuegos bloqueadas ahora tiene una inspección reglamentaria que lo va a mirar.

Dónde es obligatoria la protección pasiva

Tipo de edificioNorma aplicableQué se exige habitualmente
Nave industrial y almacénRSCIEI (RD 164/2025)Estructura ignifugada a R 30–R 180, sectorización, sellados y franjas
AparcamientoCTE DB-SIEstructura y compartimentación con valores elevados por ser zona de riesgo especial
Local comercial y hosteleríaCTE DB-SISectorización respecto al resto del edificio y protección de estructura (ver guía de apertura de local)
Hotel, hospital y residenciaCTE DB-SICompartimentación estricta por la dificultad de evacuación de los ocupantes
Oficinas y administrativoCTE DB-SISectorización por planta o superficie y protección de la estructura portante
Trasteros de alquilerCTE DB-SI + RSCIEIDesde 2025 se tratan como uso Almacén, con riesgo medio 5 o alto según altura
Marco normativo y exigencias típicas de protección pasiva por tipo de edificio.

Cómo se justifica: el certificado de ignifugación

Ejecutar la protección pasiva no basta: hay que poder demostrarla. El certificado de ignifugación es el documento con el que la empresa aplicadora acredita que el tratamiento alcanza la resistencia al fuego exigida. Debe recoger el producto empleado con su marcado y su ensayo, los espesores realmente medidos —no los teóricos—, la superficie tratada, el tiempo de resistencia conseguido y la firma del responsable técnico. Lo piden el ayuntamiento, los bomberos, la dirección facultativa, el organismo de control y la aseguradora.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatoria la protección pasiva contra incendios?

Sí, en prácticamente cualquier edificio. El CTE DB-SI la exige en edificación y el RSCIEI (RD 164/2025) en establecimientos industriales. Sin ella no se obtiene la licencia de actividad ni se supera la inspección periódica.

¿Cuál es la diferencia entre protección pasiva y activa?

La pasiva está integrada en la construcción y actúa sola, confinando el fuego y sosteniendo la estructura. La activa son equipos que deben activarse para detectar, avisar o extinguir. No son alternativas: la normativa exige las dos.

¿Qué sistema conviene a una nave industrial?

En la mayoría de naves, mortero proyectado sobre la estructura —más económico y la estructura no queda vista— junto con sellados en los pasos de instalaciones y franjas en cubierta y medianeras. La pintura intumescente se reserva a estructuras vistas. Lo detallamos en cómo ignifugar una nave industrial.

¿Cada cuánto hay que revisar la protección pasiva?

En industria, el artículo 13 del RSCIEI vigente exige una inspección por organismo de control habilitado al menos cada cinco años, que desde 2025 incluye expresamente los requisitos constructivos de protección pasiva. Al margen de ese plazo, conviene revisar los sellados después de cualquier reforma que perfore un muro o un forjado.

¿Una reforma puede anular la protección pasiva?

Con facilidad. Pasar un cable nuevo por un muro EI sin volver a sellarlo, sustituir una puerta cortafuegos por una convencional o picar el mortero de un pilar para anclar una estantería anulan la protección de todo el sector. Es el origen de buena parte de las deficiencias que encontramos.

¿Cuánto cuesta ignifugar una estructura?

Depende del sistema, del tiempo de resistencia exigido y de la masividad de los perfiles: para el mismo R, el mortero proyectado sale bastante por debajo de la pintura intumescente. Hay cifras por metro cuadrado en cuánto cuesta ignifugar una nave industrial.

¿Necesitas ejecutar o revisar la protección pasiva de tu edificio?

Ejecutamos protección pasiva en toda España, también en Málaga y en Vigo.

En Ignifugados Armero aplicamos y certificamos protección pasiva contra incendios en toda España: ignifugación de estructura con mortero y pintura intumescente, sectorización, sellados cortafuegos, franjas y protección de bandejas eléctricas. Estudiamos qué te exige tu normativa, lo ejecutamos con sistemas certificados y lo documentamos con los espesores medidos. Pide presupuesto sin compromiso o llámanos al 615 95 06 57.

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